Los orígenes del debate sobre el matrimonio homosexual

Artículo:

María Jesús Miranda
Sociología

 '70s Gay Rights Protests

Al inicio de la transición las socialistas me querían. Firmaron los papeles para que la LCR pudiésemos presentarnos a las elecciones constituyentes. Si no recuerdo mal, conseguimos más avales que votos.

Luego, en la campaña para las elecciones de 1982 acompañé a sus candidatas más ilustres, como Carlota Bustelo y Elena Arnedo (ginecóloga y primera mujer de Boyer) a sitios que ellas ni sabían que existiesen, como las Asociaciones de Mujeres de San Blas, La Elipa, Vicálvaro

Soltaban su argumentario de campaña y las señoras preguntaban: ¿Y con qué dinero vais a hacer todo eso?. Y ellas, muy lanzadas: “Persiguiendo el fraude fiscal y expropiando tierras improductivas”. Y las señoras decían: “Pues a ver”.

Según fuimos viendo nos fuimos distanciando. Pero en 1983 Carlota Bustelo me nombró Subdirectora del Instituto de la Mujer y en 1985 Dolors Renau me invitó a unas Jornadas Socialistas sobre la Mujer en el Congreso de los Diputados. Era una intervención muy cortita y decidí dedicarla a mis amigas lesbianas.

Sugerí a aquel ilustre público de diputados y senadores que “la tendencia era hacia el matrimonio entre personas del mismo sexo cromosómico”. Hoy suena un poco raro, pero entonces yo no sabía expresarlo mejor.

El viejo senador y ateneísta José Prat, que ya había sido durante la II República miembro de la Asociación de Abogados socialistas, escuchó con muchísimo interés, y me preguntó: “Oye, ¿no serás tú de esas neokantianas?”. Me acuerdo porque yo no sabía ni que existieran los neokantianos y supongo que me puse hasta colorada de vergüenza. Pero bueno, pude asegurarle sin mentir que carecía de cualquier influencia neokantiana.

Mira, pero planté mi semillita y treinta años después se aprobó el matrimonio homosexual.

Yuri Rueda, que anda en esas cosas LGTB, ha puesto el articulito al día. Como en todo, quedan tantas cosas por hacer…

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