Inseguridad ciudadana: El fantasma tiene distintas sabanas

Artículos:

Elena Herrera Quintana
Sociologa

Los análisis sobre inseguridad ciudadana a principios de los años noventa que podemos encontrar en algunos artículos de Mª José Miranda nos muestran una sociedad confusa, vitalmente insegura pero que tampoco sabe poner nombre a aquello que le aturde, dejándolo caer en el cajón de sastre del término “inseguridad ciudadana”.

Cada colectivo tenía su propia definición, su propio discurso en torno a este concepto. De forma generalista podíamos encontrar dos vertientes básicas: un discurso reaccionario que no diferenciaba entre inseguridad ciudadana e inseguridad física, siendo la fuente básica de esta la delincuencia callejera.

Sin embargo, existía otro discurso que vinculaba la inseguridad ciudadana a una crisis global.
El concepto sostenido en este segundo caso nos resulta muy similar a las características que Beck perfila para hablar de la archiconocida “sociedad del riesgo”.

Aun así,  la inseguridad ciudadana resultaba ser la sabana de todos los fantasmas[…] un malestar al que hemos puesto nombre, pero del que cada uno describimos síntomas diferentes […]”[1]

Lo que resulta revelador es que, actualmente, al mirar las preguntas del Barómetro del CIS correspondientes a la percepción de la inseguridad ciudadana a nivel del país y a nivel personal las tasas han sufrido un descenso asombroso desde 2007:

Años / Inseguridad Inseguridad Ciudadana en España: respuesta múltiple (p.7) Inseguridad Ciudadana en España: respuesta única (p.7.1) Inseguridad Ciudadana a usted: respuesta múltiple (p.8) Inseguridad ciudadana a usted: respuesta única p(8.1)
2001 Enero 8,40% – – – – – –
2004 Sept 16,40% – – – –  – –
2005 Abril 14,20% – – – – – –
2006 Enero 24,80% – – – – – –
2007 Julio 13,50% 4,10% 12,60% 5,30%
2007 CAM 47,30% – – 35,80% – –
2008 Julio 10,00% 2,10% 8,30% 2,60%
2009 Julio 10,30% 0,80% 7,50% 1,80%
2010 Julio 8,10% 0,50% 5,10% 1,40%
2011 Julio 6,70% 0,60% 3,70% 1,30%
2012 Enero 5,70% 0,30% 3,30% 0,80%
2012 Junio 3,90% 0,20% 2,50% 0,60%
2013 Enero 2,90% 0,30% 1,20% 0,40%

En el punto álgido de 2006 la inseguridad ciudadana a nivel nacional representaba el 24,8%, era el tercer problema después del paro y el terrorismo (ETA), para 2007 estaba en 13,5%, (y en 47,3% cuando le preguntábamos a la gente de la Comunidad de Madrid). En ese año comienza el descenso hasta Enero de 2013 que se ha situado en el 2,9%.

Resulta sorprendente puesto que en tiempos de crisis como los actuales solemos percibir mucha mayor inseguridad que en tiempos de bonanza. ¿Es que la gente ya no siente inseguridad? ¿Resulta que las políticas han sabido atajar este problema hasta el punto de llegar a vivir en una sociedad totalmente segura?. Todo lo contrario, la inseguridad se reviste ahora de distintas sabanas.

En los años 90 este concepto era polisémico, una amalgama de desequilibrios, lo que hacía difícil su resolución mediante políticas generalistas. De hecho, de acuerdo con los artículos revisados, estas políticas solo radicalizaban los discursos predominantes ya que hacían el concepto todavía más borroso.

Sin embargo, actualmente, este concepto se ha ido repartiendo entre distintas categorías.

No es que la gente no perciba inseguridad, es que ahora saben cuáles son sus fuentes.  La inseguridad ciudadana como categoría abstracta ha dejado de funcionar y otras han tomado su relevo.

Años / Problemas Paro Problemas indole económica Corrupción y fraude Políticos, partidos y política Inseguridad ciudadana
2001 Enero 56,00% 8,20% 4,80% 8,40%
2004 Sept 58,3%% 11,50% 0,40% 6,90% 16,40%
2005 Abril 54,50% 15,40% 0,70% 6,70% 14,20%
2006 Enero 49,80% 17,20% 0,60% 8,30% 24,80%
2007 Julio 36,50% 16,50% 2,30% 8,90% 13,50%
2008 Julio 56,10% 59,90% 0,80% 6,00% 10,00%
2009 Julio 74,30% 48,50% 1,60% 10,80% 10,30%
2010 Julio 78,00% 51,30% 2,70% 21,70% 8,10%
2011 Julio 81,30% 49,60% 7,40% 24,00% 6,70%
2012 Enero 83,30% 53,70% 12,30% 17,80% 5,70%
2012 Junio 77,80% 43,60% 12,40% 24,30% 3,90%
2013 Enero 81,10% 38,90% 17,70% 30,30% 2,90%

Si nos fijamos en la tabla, los cuatro problemas escogidos correspondientes a las tasas máximas obtenidas en 2013 han ido en aumento respecto a los datos de 2001, sin embargo para el caso de la inseguridad, las tasas han ido disminuyendo. Esto prueba el hecho que comentábamos: la gente ha repartido su respuesta en otras categorías, donde algunas de ellas han tomado un protagonismo altísimo debido a la situación económica y los casos de corrupción política actual.

Por todo esto resulta conveniente destacar el concepto de sociedad del riesgo, incluso podemos encontrar cierta correlación entre los discursos mayoritarios adoptados en los noventa en torno a la inseguridad ciudadana con los dos “estadios sociales” que Beck distingue: sociedad industrial previa a la sociedad del riesgo.

La sociedad del riesgo que define Beck se distingue de la modernidad industrial en que los riesgos no pueden delimitarse al espacio-tiempo, sobrepasan las fronteras nacionales y conectan con los procesos de globalización. La sociedad se problematiza en su totalidad y se hace autocrítica.

Si trasladamos estas características a los discursos antes aludidos sobre la inseguridad ciudadana se nos hace difícil distinguir tan solo la delincuencia callejera como única fuente de inseguridad. Incluso la misma naturaleza del delito se pone en entredicho si pensamos que en esta sociedad del riesgo “[…] las instituciones industriales de la sociedad industrial producen y legitiman peligros que no pueden controlar […][2]”.
Tampoco tiene cabida aquella noción sostenida por el discurso reaccionario de que el delincuente actúa por pura maldad. Eso o bien, todas las instituciones son malvadas.

Tampoco sería posible excluir del ámbito de lo humano a todas aquellas instituciones que legitiman peligros de los cuales no conocen sus consecuencias, como sostiene el discurso reaccionario.

Por otro lado, en el segundo discurso, más global, podemos observar cómo comienzan a perfilarse algunas de las características propias de la sociedad del riesgo. Vincular la inseguridad ciudadana a problemas macrosociales que sobrepasan las fronteras de los países: los jóvenes entrevistados en los años noventa hablan de Chernobyl, de los incendios forestales, aceites contaminados, autobuses en mal estado porque las empresas se niegan a arreglarlos[3]

Aquellos jóvenes que sostenían este discurso autoreflexivo, poco comprensible para las generaciones mayores de aquel momento, perfilaban ya un concepto de inseguridad ciudadana mucho más operativo y ajustado a los tiempos que se avecinaban, incluso llegaba a resquebrajar esta etiqueta en el mismo momento en que le ponen nombre a sus males.

Además la poca claridad en la definición de inseguridad ciudadana, que daba lugar a su vez a políticas vagas y difíciles de implementar, se encuentra ahora con retos  incluso más complicados en tanto que la categoría se ha subdividido en otras.

Las políticas ya no pueden ser generalistas si no múltiples, con nuevos frentes cada vez más fragmentados, ya que, si de nuevo tomamos a Beck, la naturaleza del riesgo, y por ende de la inseguridad,  tiene que ver con su carácter de agregado, lo que el autor alemán llama “[…] característica “y” […]”[4]

En cualquier crisis o problema que tomemos podemos encontrar múltiples dimensiones a tener en cuenta. Para las vacas locas, gripe aviar, alimentos transgénicos, crisis nucleares…necesitamos política sanitaria, exterior, política comercial, marco común europeo o internacional… Un solo país rara vez puede hacer frente a muchos de los problemas que afectan a su población, aunque sea solo por la mera existencia de órganos reguladores internacionales, o que sobrepasan la fronteras nacionales.

De esta forma es cómo aquel segundo discurso sostenido por los jóvenes de los años noventa ha llegado a convertirse en el  más conveniente si lo que queremos es analizar el estado, límites y retos de la inseguridad ciudadana en el mundo de hoy día. El discurso reaccionario ha quedado desarticulado: las reglas del juego global han cambiado, por tanto también lo han hecho nuestras herramientas de análisis y modos de definir la realidad.

___________________________________________

[1] Mª Jesús Mirada, “La construcción social de la inseguridad” [p.1]
[2] Ulrich Beck, “La sociedad del riesgo global”, 1999. [p.123]
[3] VVAA, “Crisis e inseguridad ciudadana” en “Crisis social de la ciudad” [p.192]
[4] Ulrich Beck, “La sociedad del riesgo global”, 1999. [p.77]

 
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Un pensamiento en “Inseguridad ciudadana: El fantasma tiene distintas sabanas

  1. Josu Goñi dice:

    La inseguridad, como tantas cosas se fomenta, cuando no se inventa y en todo caso se permite, de los millones de sucesos y anécdotas que pueden ocurrir diariamente en un planeta de 7.000 millones de personas, de todo tipo, con toda seguridad la mayoría muy humanas y hasta entrañables, habitualmente se resaltan las nefastas y solamente esas noticias que inquieten…cuando alguien decide lo que es noticia y lo que no, la manipulación está servida y a eso voy…pareciera que persiguen, la infelicidad de las personas, la desconfianza, la insolidaridad y eso es el sistema, guste o no…

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